La cinta no es una comedia al uso. La cinta que se nos presenta es una comedia de Wes Anderson. ¿Y eso que significa? Una película que no gustará a todos. Con un universo y unas situaciones muy particulares. Pero vayamos por partes.
Bienvenidos al gran hotel Budapest. Un universo hecho a medida por un director que se olvida de los cánones establecidos y nos presenta todo lo que se le ocurre en su mente. Una historia alocada con multitud de situaciones sorprendentes y conectadas con asombrosa imaginación. A la vez de una multitud de personajes bien presentados y cada uno con una historia detrás llevada hasta el más mínimo detalle.
El director nos presenta un universo con tanto detalle y una historia tan hilvanada que notamos que tarda en arrancar y coger ritmo la película. Una historia contada a modo de flashback. Sin embargo, si nos mantenemos bien atentos a una primera parte algo lenta, en la cuál se presentan además bastantes personajes, tendremos una recompensa más que satisfactoria a lo largo de lo que dura el film. Secuencias que parecen diferentes entre sí, pero bien enlazadas y al final cobrando un sentido en su conjunto muy original y diferente a lo visto hoy en día. Cada escena siempre con un punto de vista humorístico nada convencional.
El gran hotel Budapest una película ante todo tremandamente original y divertida si se le da la oportunidad. Profunda y muy llena de detalles tanto escénicos como a nivel de personajes. Una cinta muy recomendable para ver algo distinto a lo que la cartelera suele ofrecer.
Bienvenidos al hotel, bienvenidos al universo de Anderson.




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